Sesiones


En todas las comunidades de FEF, el proceso catequístico se apoya en las reuniones periódicas llamadas “Sesiones” (Pre-A, A, B y C), que se llevan a cabo, con algunos matices, de acuerdo a las diversas situaciones de sus miembros y al Área a la cual pertenecen, en el siguiente orden:

Sesión “Pre-A”

  • - Es la preparación personal del tema. Cada catequista, por medio de la oración y de la reflexión con la Palabra de Dios, confronta su vida con el Mensaje de Jesús buscando su propia conversión. Hace una síntesis del mismo y de cómo compartirlo. Teniendo como punto de referencia el Catecismo de la Iglesia Católica.
  • - Cuando dos o más catequistas impartimos un mismo tema, intercambiamos puntos de reflexión y experiencias de vida para enriquecerlo.

Sesión “A”

  • - Es el momento en que todos los catequistas de una comunidad nos reunimos para orar y escuchar la Palabra de Dios, invocando al Espíritu Santo para que nos ilumine y nos conduzca por los caminos del Señor Jesús. Los catequistas que prepararon el tema, comparten sus experiencias de fe, suscitadas por el mensaje y este se enriquece con las experiencias de vida de los demás
  • - La comunidad con su Sacerdote Asesor, verifica la conformidad del mensaje con la enseñanza de la Iglesia.
  • - De la reflexión en común del mensaje, se formará un compromiso para ser vivido por cada catequista hasta la siguiente Sesión A.

Sesión “B”

El mensaje catequístico profundizado y preparado en las sesiones anteriores es transmitido al grupo de catequizandos de acuerdo a la “Curva de la Catequesis” que deriva en un compromiso asumido por los miembros de la comunidad, o de alguno de sus grupos, para crecer en su fe y en el testimonio de ella.

  • - Los Catequistas debemos ser respetuoso del proceso personal de la fe de cada uno de los catequizandos invitándolos y alentándolos a profundizar en ella (ver Est. III.2.1.2)

Sesión “C”

Es la vivencia personal, familiar, eclesial – comunitaria y social, del compromiso asumido por el mensaje de la catequesis en la Sesión “B”, para fortalecer el proceso de crecimiento en la fe, en la esperanza y en la caridad de cada uno de los miembros de la comunidad, orando con esa intención y concretándolo en la vida cotidiana hasta la siguiente Sesión “B”.

La asimilación en nuestra vida de todos estos compromisos, debe generar una paulatina conversión, y la maduración en la fe dentro de un proyecto de vida espiritual y de apostolado. Un círculo virtuoso de comunión y misión para construir Iglesia. Ver CIC 1724, 1733, 1734 y 1742.

 

Curva Catequética

Elemento fundamental en la metodología de FEF, es la llamada “Curva de la Catequesis”, inspirada en la pedagogía evangélica de Jesús. Se aplica siempre que se desee transmitir un mensaje en cualquier espacio de fe comunitaria como encuentros, retiros, en comunidad, etc.…

Consta de las siguientes partes:

a) Bienvenida: Saludar fraternalmente y compartir la experiencia del compromiso de la sesión anterior.

b) Experiencia de vida: Compartir una vivencia personal, de acuerdo al mensaje que se quiere transmitir.

c) Mensaje: Transmitir la enseñanza de Dios respecto a la experiencia de vida que se ha analizado.

d) Lectura de la Palabra: Leer con actitud orante un fragmento de la Sagrada Escritura relacionada con el mensaje, ello ayuda a expresar un camino en el crecimiento de la fe. Es el Espíritu Santo quien nos hace comprender el contenido cristológico y por tanto la unidad de las Escrituras en su diversidad.

e) Explicación y reflexión: Ubicar a los catequizandos en el contexto de la lectura para descubrir la Presencia de Dios y su acción salvadora, para pasar de la lectura, al espíritu de las Escrituras, con el fin de progresar en el conocimiento de Dios.

f) Confrontación: Dar una respuesta personal a esta acción salvadora: ¿Qué nos pide el Señor aquí y ahora?

g) Oración: Es el momento cumbre: la alegría del encuentro con el Señor y la adhesión a Él.

h) Actividad: Propiciar, a través de un proceso creativo y dinámico, la asimilación y profundización personal del mensaje.

i) Compromiso: Tener el firme propósito de continuar el proceso de conversión con una actitud específica que se traduzca en acciones de testimonio ejemplar y entusiasta en el contexto de la vida personal, familiar y social