Mensaje de Presidencia | Trienio 2014 - 2017


Queridos Hermanos de FEF

Que alegría encontrarnos nuevamente por este medio que FEF nos ofrece, el amor de Dios nunca deja de convocarnos y esta vez lo hace a través de nuestra pagina web.

Dios obra a través de nosotros. Como movimiento de Familia tenemos una misión y un Carisma, tenemos un propósito: recibir el amor de Dios y demostrar el amor de Dios a los demás. Dios busca sanar su universo quebrantado, nos pide que seamos sus testigos y ayudar en su obra, Jesús colabora con Él en esta obra, no solo invita a sus apóstoles. Invita a un grupo mucho más grande (70) a compartir su misión. Los envía con normas muy precisas: marchen por los caminos, en un movimiento profético y universal, por todas las veredas de la historia, pensando siempre en los demás, llevando la buena noticia de Dios, con una actitud fraterna y amistosa, de un respeto total para con todo, contagiando la paz a las personas y a la sociedad: “no lleven talega, ni alforja, ni sandalias…” lleven la fuerza de Dios y eso basta! No es esta la misma misión que tenemos en FEF, como personas y Familias! El mismo carisma nos pide que si hemos encontrado a Cristo, vivamos a Cristo y anunciarloen primera persona, como auténticos testigos: “Para mí la vida es Cristo” solo así podremos contribuir desde FEF en la construcción del Reino.

Al experimentar el amor de Dios en nuestra vida, todas las familias podemos ser ejemplo para los demás a través de nuestras actitudes de alegría, de servicio, de ayuda a los demás. Aún más: si Jesús escucho a su madre Maria, nosotros debemos tener la seguridad de que Ella intercederá por nosotros, sobre todo si nosotros hacemos lo posible y hasta lo imposible para vivir imitando a Jesus: amando a los demás como Él nos amó.

 

 

Rocío Torres y Carlos Martínez

Presidencia Nacional