Get Adobe Flash player

Cualidades del misionero


DIMENSIÓN PASTORAL MISIONERA
CUALIDADES DEL MISIONERO. MISIONERO EN MI ESTUDIO Y TRABAJO

 

OBJETIVO:
Conocer las cualidades del misionero como nos la presenta el Evangelio y el Documento de Aparecida.

 

BIENVENIDA:
Sean bienvenidos a nuestra sesión. Los que queremos ser misioneros tenemos que tomarnos el pulso para ver si tenemos las cualidades del misionero para ejercitarlas en la misión y también fuera de nuestra casa, en el estudio y el trabajo.

ORACIÓN:

Ven, Espíritu Santo… Lema de FEF y de la comunidad.

CANTO:

Al pecho llevo una cruz


EXPERIENCIA DE VIDA:
Seguramente muchos de nosotros hemos participado en una misión de Semana Santa o en vacaciones. Si no lo hemos hecho, quizás sí hemos recibido la visita de algún misionero.

(Las siguientes preguntas se hacen y se escuchan algunas respuestas)
+ ¿Qué fue lo que te motivó a participar en alguna misión?
+ ¿Qué fue lo que más te agradó de las visitas que te han hecho los misioneros?
+ ¿Qué fue lo que no te pareció bien de la visita o del trabajo de los misioneros.
+ ¿Qué valores o cualidades descubres en los misioneros?
+ ¿Te sientes invitado a ser misionero al ver cómo le hacen los misioneros que conoces?


MENSAJE:
Muchas veces recibimos en nuestro hogar la visita de misioneros y nos agrada su forma amable y cortés de saludar, de platicar, de relacionarse. Nos gusta la seguridad con la que hablan. Otras veces, sin embargo, nos han tocado misioneros que se sienten muy inseguros, que no saben expresarse o explicar, que no muestran alegría de estar en la misión. También a veces su testimonio es muy arrogante y hablan mucho de sí mismos y de lo que han hecho… Nuestras experiencias con los misioneros y su testimonio muchas veces influyen en nuestra respuesta positiva o no. Nuestro Maestro de misiones es el mismo Jesús. Vayamos a los evangelios para descubrir allí las cualidades de los misioneros.


PALABRA DE DIOS:
Leeremos algunos textos que tienen que ver con los apóstoles y las cualidades o modos a los que Jesús nos invita. Los textos son: Lucas 9, 46-56; Marcos 9, 33-35,41; 10, 13-16, 35-45 (Dar tiempo para que lo busquen en la Biblia).

LUCAS 9, 46-56:
A los discípulos se les ocurrió preguntarse cuál de ellos era el más importante. Jesús, que conocía sus pensamientos, tomó a un niño, lo puso a su lado y les dijo: "El que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El más pequeño entre todos ustedes, ése es realmente grande."
En ese momento Juan tomó la palabra y le dijo: "Maestro, hemos visto a uno que hacía uso de tu nombre para echar fuera demonios, y le dijimos que no lo hiciera, pues no te sigue junto a nosotros." Pero Jesús le dijo: "No se lo impidan, pues el que no está contra ustedes está con ustedes." Como ya se acercaba el tiempo en que sería llevado al cielo, Jesús emprendió resueltamente el camino a Jerusalén. Envió mensajeros delante de él, que fueron y entraron en un pueblo samaritano para prepararle alojamiento. Pero los samaritanos no lo quisieron recibir porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto sus discípulos Santiago y Juan, le dijeron: "Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que los consuma?" Pero Jesús se volvió y los reprendió. Y continuaron el camino hacia otra aldea.

Marcos 9, 33-35, 41:
Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa, Jesús les preguntó: "¿De qué venían discutiendo por el camino?" Ellos se quedaron callados, pues habían discutido entre sí sobre quién era el más importante de todos.
Entonces se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos…" Y cualquiera que les dé de beber un vaso de agua porque son de Cristo, yo les aseguro que no quedará sin recompensa."

Marcos 10, 13-16:
Algunas personas le presentaban los niños para que los tocara, pero los discípulos les reprendían. Jesús, al ver esto, se indignó y les dijo: "Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. En verdad les digo: quien no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él." Jesús tomaba a los niños en brazos e, imponiéndoles las manos, los bendecía.

Marcos 10, 35-45:
Santiago y Juan
, hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir." El les dijo: "¿Qué quieren de mí?" Respondieron: "Concédenos que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda cuando estés en tu gloria." Jesús les dijo: "Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que yo estoy bebiendo o ser bautizados como yo soy bautizado?" Ellos contestaron: "Sí, podemos." Jesús les dijo: "Pues bien, la copa que voy a beber yo, la beberán también ustedes, y serán bautizados con el mismo bautismo que voy a recibir yo; pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí el concederlo; eso ha sido preparado para otros." Cuando los otros diez oyeron esto, se enojaron con Santiago y Juan. Jesús los llamó y les dijo: "Como ustedes saben, los que se consideran jefes de las naciones actúan como dictadores, y los que ocupan cargos abusan de su autoridad. Pero no será así entre ustedes. Por el contrario, el que quiera ser el más importante entre ustedes, debe hacerse el servidor de todos, y el que quiera ser el primero, se hará esclavo de todos. Sepan que el Hijo del Hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida como rescate por una muchedumbre."

Respondamos a las preguntas: (Si se quiere se pueden comentar por parejas o tríos y luego dar algunas respuestas en el plenario. Si hay suficientes participantes se pueden repartir los textos entre varios grupos de parejas o tríos y cada grupo toma una sola de las cruces con preguntas)
+ ¿Qué significa la frase " El más pequeño entre todos ustedes, ése es realmente grande."
+ ¿Qué significa la frase "No se lo impidan, pues el que no está contra ustedes está con ustedes."
+ Tanto el evangelista Lucas como Marcos se refieren a las actitudes de Santiago y Juan. ¿Qué hacen y cómo los corrige Jesús?
+ ¿Por qué insiste Jesús en tantas ocasiones en la necesidad de hacernos como niños, de hacernos pequeños, de ser los últimos y servir?
+ En la formación de Jesús a sus discípulos, ¿en qué cualidades hace énfasis?


REFLEXIÓN Y EXPLICACIÓN:
Cuando leemos los evangelios y vemos la formación que Jesús le quiso dar a sus discípulos descubrimos su fuerte insistencia en varias cualidades o características que deben tener sus apóstoles. Juan se llama a sí mismo el discípulo amado pero también es verdad que Jesús lo llamó a él y a su hermano Santiago, los hijos del trueno. Ellos dos y Pedro fueron sus tres preferidos y son a los que Jesús corrige más a lo largo del Evangelio. Venga de quien venga, Jesús los forma en la compasión, en la misericordia, en la sencillez. No quiere que busquen el poder, y si lo llegan a tener es para el servicio.

Como ellos, el discípulo misionero

Debe evitar a toda costa el espíritu de competencia, las luchas de poder, de autosuficiencia de querer ganar o ser el más importante. Lo más importante es ser el SERVIDOR DE TODOS.

No debe ser violento en sus respuestas y en sus acciones. Vemos cómo Jesús se indigna contra Juan y Santiago que quieren mandar a que caiga fuego sobre el pueblo samaritano que no quiere recibirlo.

Debe caracterizarse por su humildad y sencillez al punto de que los niños deben ser su modelo. Hacerse como un niño es vivir sin miedo, en diálogo, sabiendo escuchar, preguntar, responder y aprender para poder anunciar a Jesús. Tiene que tener autenticidad y que exista coherencia entre la fe y la vida.

No debe rechazar a nadie y menos a los pequeños a quien Jesús quiere que bendiga. Por tanto, si quiere atraer a los niños, tendrá que recibirlos con ALEGRÍA.

Jesús asegura que no quedará sin recompensa quien le dé de beber un poco de agua por ser de los suyos.

En el documento de Aparecida la insistencia más fuerte que se hace sobre los laicos, discípulos misioneros es que deben DAR TESTIMONIO y realizar ACTIVIDADES que hagan presente el REINO DE DIOS en el MUNDO. De ahí que no solamente somos misioneros en la casa, en nuestras relaciones personales sino que somos misioneros en el ESTUDIO Y EN EL TRABAJO y en toda nuestra vida. Cristo y su evangelio deben llegar también a la política, a la economía, a los medios de comunicación y adonde quiera que ejerzamos una actividad de manera que transformemos la realidad y haya estructuras justas.

Los números 209 a 212 nos dicen quiénes son los laicos, nos indica la misión propia y la necesidad de formarnos y de evangelizar este mundo y participar también en los ministerios y pastorales de la Iglesia:

Los fieles laicos son “los cristianos que están incorporados a Cristo por el bautismo, que forman el pueblo de Dios y participan de las funciones de Cristo: sacerdote, profeta y rey. Ellos realizan, según su condición, la misión de todo el pueblo cristiano en la Iglesia y en el mundo[1]. Son “hombres de la Iglesia en el corazón del mundo, y hombres del mundo en el corazón de la Iglesia”[2].

Su misión propia y específica se realiza en el mundo, de tal modo que, con su testimonio y su actividad, contribuyan a la transformación de las realidades y la creación de estructuras justas según los criterios del Evangelio. “El ámbito propio de su actividad evangelizadora es el mismo mundo vasto y complejo de la política, de realidad social y de la economía, como también el de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los ‘mass media’, y otras realidades abiertas a la evangelización, como son el amor, la familia, la educación de los niños y adolescentes, el trabajo profesional y el sufrimiento”[3]. Además, tienen el deber de hacer creíble la fe que profesan, mostrando autenticidad y coherencia en su conducta.

Los laicos también están llamados a participar en la acción pastoral de la Iglesia, primero con el testimonio de su vida y, en segundo lugar, con acciones en el campo de la evangelización, la vida litúrgica y otras formas de apostolado, según las necesidades locales bajo la guía de sus pastores.Ellos estarán dispuestos a abrirles espacios de participación y a confiarles ministerios y responsabilidades en una Iglesia donde todos vivan de manera responsable su compromiso cristiano. A los catequistas, delegados de la Palabra y animadores de comunidades, que cumplen una magnífica labor dentro de la Iglesia[4], les reconocemos y animamos a continuar el compromiso que adquirieron en el bautismo y en la confirmación.

Para cumplir su misión con responsabilidad personal, los laicos necesitan una sólida formación doctrinal, pastoral, espiritual y un adecuado acompañamiento para dar testimonio de Cristo y de los valores del Reino en el ámbito de la vida social, económica, política y cultural.

Convenzámonos de que todos en la Iglesia, por ser bautizados ya somos discípulos misioneros y tenemos que trabajar para adquirir las cualidades que Jesús quiso imprimir en sus apóstoles.


CONFRONTACIÓN:
Hacer pausa y tiempo de silencio para reflexionar. Ayudarse creando un ambiente adecuado, respiración, música, poca luz, etc.

Reflexionemos y pensemos: ¿Al contemplar a Jesús en el evangelio, me siento invitado a ser como Él? (Pausa) ¿Tengo la cualidades de sencillez, compasión, paciencia que requiere un misionero? (Pausa) ¿Qué me falta a mí personalmente para dar testimonio y trabajar por Jesús?(Pausa)


ORACIÓN:
Oremos con el Salmo 130 que nos invita a hacernos como pequeñitos y a tener confianza filial en Dios. Es una oración sencilla y humilde, llena de confianza, que hace pensar en la tranquilidad de un niño en los brazos de su mamá. Ésta es la actitud que tanto alaba Jesús. Aquí descubrimos a Dios que es Padre pero sobre todo Madre como diría Juan Pablo I cuyo pontificado duró sólo unos días. (Lo recitamos lentamente).

Señor, mi corazón no es engreído
ni mis ojos altaneros:
no he tomado un camino de grandezas
ni de prodigios que superan mi capacidad.
Al contrario, tranquila y en silencio
he mantenido mi alma,
como un niño saciado que se aprieta a su madre;
mi alma en mí nada reclama.
3 ¡Qué Israel confíe en el Señor,
desde ahora y para siempre!


ACTIVIDAD:
Como una actividad muy importante fuera de la sesión:

En esta semana tomaré especial interés en dialogar con algún niño o niña de la familia, o del vecindario. Procuraré tratarlo con la misma ternura y cariño con el que lo hizo y lo haría hoy Jesús. Les compartiré algún dulce.

Como una actividad dentro de la sesión podemos:
Celebrar al pequeño niño que llevamos dentro haciendo el juego de “Dígalo con mímica”.

En una cesta se ponen las frases evangélicas de la sesión. Se hacen dos equipos y sacarán por turno la frase. Si la adivinan en tres minutos ganan un punto. Pueden usar sus Biblias los que tratan de adivinar. Deberán decir las frases lo más exactas posibles.

Frases:
“El que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.”
“El más pequeño entre todos ustedes, ése es realmente grande."
"No se lo impidan, pues el que no está contra ustedes está con ustedes."

"Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último y el servidor de todos…"

“Quien no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él”.

Sepan que el Hijo del Hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida como rescate por una muchedumbre


MEMORIZACIÓN:
Recordemos y guardemos en el corazón el texto: “El que quiera ser el más importante entre ustedes, debe hacerse el servidor de todos, y el que quiera ser el primero, se hará esclavo de todos”(Repetimos y memorizamos las palabras en letra negrita)


COMPROMISO Y CONSIGNA:
Hagámonos el compromiso trabajar y orar para adquirir las cualidades que se requieren para ser laicos, discípulos misioneros en el mundo, en el estudio y en el trabajo. Creo firmemente que si no me hago como un niño no entraré al Reino de los Cielos.


ORACIÓN Y CANTO FINAL: Dinámica: Cuando un cristiano baila.



[1]Cf. LG 31

[2] DP 786

[3] EN 70

[4] Cf. LG 31.33; GS 43; AA 2

 

By A Web Design