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¿Qué tal si… fuera este mundo posible? Por Raúl Rivera Elizondo. Vice-coordinador Área de Catequesis Juvenil - Bajío León. Que importantes son las acciones apostólicas y de servicio social para nuestro entorno y para nosotros mismos. Nuestros Presidentes Nacionales no se equivocaron al acotar la cuarta meta nacional de nuestro movimiento en función a estos procesos, que como personas y miembros de comunidades debemos hacer, bajo el carisma FEF. Proyectar hacia fuera lo ricos que somos a través de nuestro movimiento, lo mucho que podemos dar por nuestra sociedad y el apoyo mano a mano y frontal que hacemos por la construcción del Reino; es el fin principal de nuestro programa de apostolado: Misión Apostolado. Para nuestra Región Bajío León éste es un eje prioritario y acercar a nuestros jóvenes es importantísimo, para ser testigos de Cristo en nuestra sociedad. El pasado Domingo 26 de Abril, tuvimos esta oportunidad. La ciudad de León en su centro vio cómo las personas se congregaban con una sola voz y un solo espíritu para clamar a la sociedad: “Todos diferentes, todos iguales”, “Por una sociedad sin discapacidad”. La Marcha Disca 2009, había comenzado… Por un mismo sueño… Por un mismo objetivo. Previamente; José Grimaldo, presidente del movimiento POSINDIS (Por una Educación Sin Discapacidad), nos hizo una visita y una invitación a lo que sería esta marcha: “La Marcha Disca 2009, es una fiesta para las personas discapacitadas y no discapacitadas. Es una forma de convivencia diferente en dónde no hay colores, ni facciones, ni cuestiones sociales; sino una misma voz y un mismo espíritu: Darnos a conocer y encontrar aliados que sepan que tenemos una discapacidad, y que formamos parte de un grupo numeroso que los necesita, con su apoyo, su conciencia y su convivencia”. Encontrar esta forma de integración con este sector social y poderlos ayudar, fue el objetivo primordial por el cual consideramos que valdría la pena hacer este apostolado. Salir a caminar con ellos; servirles en lo más básico, como dar agua a los participantes de esta marcha y apoyarlos tal y como Cristo nos encomienda; fue la imagen que se nos vino a la mente a través de las palabras de José Grimaldo… unirnos a ese sueño: Una sociedad dónde la discapacidad es solo un tema de conversación y no una discriminación… una sociedad orientada a las labores de apostolado y servicio a los demás… un mismo fin, un mismo corazón y una misión para nosotros. Tú nos congregas Señor. Nosotros, te seguimos. El trayecto comenzó en el Arco de la Calzada de nuestra ciudad. Ahí nos dimos cita aproximadamente un centenar de personas que con discapacidad o no, compartíamos éste mismo fin. El contingente comenzó a avanzar y así nuestro trabajo, comenzó con ellos. ¿De qué sirven 1500 botellas de agua, si no hay manos que las repartan? El calor del día arreciaba y la gente que comenzaba su caminar, necesitaba estar fresca con esa agua; como el agua viva que el Señor nos ha prometido para vivir y sobrellevar la caminata. Familia Educadora en la Fe fue ese apoyo en la marcha; ese “oasis” ante el calor, el cansancio físico y del alma de las personas reunidas. Nosotros desempeñamos esta tarea y fue tal la recompensa que encontramos en esas sonrisas de la gente y esos agradecimientos sinceros; que nos hacían olvidarnos de los 30 grados de calor abrasador y del cansancio. Éramos impulsados en el Espíritu a seguir con nuestra tarea: Ser ese oasis a dónde los congregados del Señor vienen y se recuperan de su jornada y llevarle a esa gente un momento de frescura, de amor. Una sociedad sin discapacidad. Finalmente teníamos Plaza de los Mártires frente a nosotros, el corazón de nuestro Centro Histórico y lugar dónde la Marcha Disca 2009 tendría su mensaje final: ¡Una fiesta! Aprender y descubrir cómo las personas en general tenemos discapacidades que en mayor o menor medida están presentes en nuestras vidas cotidianas. Saber, que las personas “disca” ya han superado esas barreras y que pueden enseñarnos que su vida es feliz, es normal y que solo necesitan un poco de apoyo por parte de esta sociedad que a veces camina, ve, oye y se desenvuelve más rápido. Todo era un éxito y esta fiesta, tenía que terminar. Habíamos cumplido el objetivo y disfrutábamos en comunidad (voluntarios y discapacitados) del momento en el cuál habíamos participado. Celebrábamos, hacíamos conciencia y nos encaminábamos a nuestros hogares, abrasados, cansados pero con un corazón vibrante en el encuentro con nuestro Señor en nuestro prójimo: “¡Vengan los benditos de mi Padre! Tomen posesión del Reino… Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui forastero y me hospedaron, anduve desnudo y me vistieron. Estuve enfermo y encarcelado y me visitaron”. (Mt. 26, 34 – 36). ¡Y así lo pudimos comprobar! ¡Qué alegría hacer de este mundo… un mundo posible en la acción a los demás! Aunque fuese por un instante. Nuestra tarea es ahora, hacer de este mundo posible, una constante: Llenar los tiempos y los espacios de ese corazón, ese objetivo y esas acciones de la gente y para la gente por el Reino; así como dar a conocer esta misión: Tú, Región lectora ¿aceptas esta misión? Muchas gracias a todos los que participaron de esta marcha: A POSINDIS, a los miembros de FEF de Bajío León que ahí estuvieron y a Lety y Memo González de la Comunidad de San Judas Tadeo, por hacernos parte de este proyecto por la construcción del Reino y de este sueño que fue una fiesta para todos. Encuentra las fotos de este gran evento en: http://fefjuvenilesleon.blogspot.com. Nos dará mucho gusto recibirte ahí, dónde la catequesis de FEF está en el ciberespacio.
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