PARA LOS CATOLICOS MEXICANOS (POLITICA) MENSAJE DEL CEM
Escrito por Oficina de Comunicación y Prensa Lunes, 08 de Junio de 2009 14:04
Comentario de la Oficina de Prensa: Construyendo un futuro
La expectativa está en el aire y hace que se respire intranquilidad, la gente sale de sus hogares y lo primero con lo que se topa es con el rostro de un desconocido, para su sorpresa, éste le sonríe con su mejor cara, al girar se encuentran con otro que sonríe de la misma manera, y si se va avanzando por las avenidas y calles se encuentra con esta imagen repetida en cada poste; no es que la gente se haya vuelto más amable, sino que es época de elecciones.
Las avenidas tapizadas de propaganda política, candidatos y propuestas de las cuales no sabemos mucho; promesas difíciles de cumplir o para algunos, demasiada verborrea que no nos alienta demasiado. De momento sólo algo está claro: el cinco de julio próximo no será igual. La moneda se ha lanzado, los puestos a diputados locales, federales, gobernadores y alcaldías están ahí, por lo que la competencia entre los candidatos a ocupar estos cargos está más fuerte que nunca.
Mucha gente está confundida e intenta escapar de este bombardeo; muy pocos se acercan realmente a conocer las propuestas a fondo, y como ya se ha repetido hasta la saciedad por los expertos en el tema, este año electoral se votará por el menos peor.
Ante esta situación no nos queda más que entrar en reflexión y nos puede surgir la pregunta, ¿entonces cómo saber cuál es el menos malo?. Sin embargo, el tema que nos trae al caso, no es sobre el “más o menos malo”, sino sacudirnos la apatía que transmite la política y acercarnos a conocer las propuestas de los candidatos y, ¿qué tal si en una de esas pueden sorprendernos con que en verdad no eran tan malos como habíamos escuchado?.
Debemos buscar ejemplos a seguir, personas icónicas, líderes honestos que nos sepan representar y vean por los intereses reales de la sociedad. En el evangelio, Jesús mismo se presenta como modelo de buen Pastor, porque el buen pastor conoce a sus ovejas, les procura lo que necesitan para la vida, no las abandona, no piensa en cómo aprovecharse de ellas, sino en el bien que les puede hacer. Pero para que estos “pastores” ya en el ámbito político laboral sean reconocidos, deben hacer su trabajo, ya que “las ovejas” reconocerán perfectamente si se les quiere hacer un bien o sólo quieren vivir a costa suya. Las ovejas, símbolo del pueblo, no siguen a un extraño sino a su pastor porque lo conocen y están familiarizadas con él.
Los políticos, “pastores” como en el Evangelio, que nos representarán ante los poderes de la Unión, deberán hacer su labor desde los valores éticos que la sociedad aprecia y reclama, entre otros: la honestidad, el conocimiento de las necesidades de la gente, profundo sentido de la justicia, y capacidad suficiente para resolver los problemas y adversidades que se presenten, respetar los derechos humanos y la vida misma.
El político ideal no existe, pero está en nosotros como sociedad, ir creando el ideal de político que nuestro México requiere en este cambio de época o cambio cultural que nos ha tocado vivir. Lograremos esto trabajando juntos y participando en éste y otros procesos electorales, escuchando y atendiendo las propuestas, exigiendo transparencia de los recursos que utilizan y lo que es más importante, abatiendo la vergonzante brecha que hay entre ricos y pobres.
No es un sueño, y se vale soñar, que se cumpla, está en cada uno de nosotros.